LASIK

    El Láser Excimer es una moderna técnica que permite modificar la superficie anterior de la córnea mediante la acción de una luz invisible de alta energía. Al eliminar parte de las capas más superficiales de la córnea con dicha luz se consigue disminuir la curvatura anterior de la córnea. El resultado final es una córnea más plana, y por consiguiente, con menor potencia óptica. Los rayos de luz forman ahora un foco más próximo a la retina, con lo que se reduce o elimina la necesidad de gafas o lentes de contacto para obtener una visión útil.

Las miopías bajas y moderadas, inferiores a 8-l0 dioptrías, constituyen la principal indicación del tratamiento con Láser Excimer. El astigmatismo, hasta 5 dioptrías, se trata también con el Láser en la misma intervención. Hoy día también pueden ser tratadas las hipermetropías inferiores a las 5 dioptrías.

 El procedimiento quirúrgico empleado se denomina LASIK. En el LASIK se realiza un corte horizontal sobre la córnea con un instrumento especial denominado microqueratomo.

Con dicho instrumento se realiza la resección incompleta de un lentículo corneal, de modo que dicho lentículo pueda ser evertido como si de las tapas de un libro se tratase, actuando la zona de unión a modo de bisagra.

Sobre la córnea restante se realiza una eliminación de tejido (fotoablación) con Láser Excimer para corregir el número de dioptrías deseado, terminada la cual se coloca nuevamente el lentículo en su lugar original, donde queda firmemente adherido tras secarse cuidadosamente sus bordes, sin necesidad de sutura alguna.        

La intervención se realiza de forma ambulatoria, y con gotas de anestésico tópico. La intervención dura unos 10 minutos, y tras la misma puede existir intensa visión borrosa y sensación de cuerpo extraño, cuya duración no suele exceder las 24-48 horas. No es imprescindible ocluir el ojo tras la intervención.

Generalmente, en 24-48 horas se recupera una visión útil que permite realizar una vida prácticamente normal. No obstante, la máxima visión que se puede alcanzar puede tardar entre 1 y 3 meses en lograrse, dependiendo de la magnitud del defecto inicial. Habitualmente, la visión lejana se recupera antes que la cercana.

El objetivo del tratamiento es reducir la dependencia de la corrección óptica y conseguir una visión útil que permita una vida normal sin gafas o lentes de contacto. En algunos casos, tras la intervención puede persistir algún defecto refractivo residual como consecuencia generalmente del proceso reparativo corneal. Por ello, algunos pacientes pueden requerir una corrección adicional para obtener una mejor visión en circunstancias determinadas (conducir, ir al cine). Dicho defecto puede ser reintervenido si las condiciones de la córnea lo permiten. No obstante, es necesario recalcar que la miopía es un proceso en muchas ocasiones evolutivo, con y sin tratamiento con Láser Excimer (miopía evolutiva, embarazos, lactancia, etc...). Además, los pacientes mayores de 40 años, al quedar libres de miopía necesitarán corrección para visión próxima (lo que habitualmente se denomina vista cansada) debido a la disminución fisiológica de la capacidad de acomodación a partir de esta edad.

Las posibles complicaciones que pueden aparecer son: corte anómalo del lentículo corneal, infección corneal, inflamación corneal, y la hiper o hipocorrección no deseada. La más grave, aunque excepcional, es la infección corneal. Dichas complicaciones son raras, y en caso de aparición de alguna de ellas, el paciente recibirá el tratamiento más apropiado. En ocasiones puede suceder que, en situaciones de baja luminosidad, al dilatarse la pupila se sobrepase el tamaño de la zona óptica tallada por el Láser. Ello puede hacer que el paciente experimente deslumbramiento o halos alrededor de las luces, más intensos durante el post-operatorio inmediato, que suelen mejorar con el paso del tiempo.

En algunos casos, cuando el defecto refractivo es muy bajo o las condiciones de la córnea no permiten la realización de LASIK, se aplica el Láser Excimer directamente sobre la superficie corneal: es el procedimiento denominado PRK. Aunque los resultados finales son similares a los del LASIK, tras la PRK el paciente suele experimentar molestias dolorosas que hacen necesario el empleo de analgésicos, y que obligan a ocluir el ojo. Además la recuperación visual es más lenta, el tratamiento post-operatorio más prolongado y el margen de corrección más bajo.

 

 

   La MIOPÍA se produce porque las imágenes se enfocan por delante de la retina, generalmente por un aumento del eje anteroposterior del ojo.

 

LENTE CÁMARA ANTERIOR DE ALTA MIOPÍA

   El ASTIGMATISMO, se produce por una alteración de los radios de curvatura de la córnea, que produce dos focos distintos de una misma imagen.

   La HIPERMETROPÍA, enfoca las imágenes por detrás de la retina por un acortamiento de dicho eje.

 

    Pueden corregirse mediante el LÁSER EXCIMER, que es una fuente de energía, que permite tallar la cornea, modificando su curvatura LASIK mediante la eliminación de una cantidad determinada de tejido, cambiando así la la refracción ocular y permitiendo el enfoque correcto de las imágenes en la retina.

Mediante este procedimiento, los pacientes pueden conseguir la misma visión que tenían con sus gafas o lentes de contacto, pero sin utilizar corrección óptica.